Higiene sin complicaciones.

Sus cabezales desechables incorporan un agente limpiador que se activa al contacto con el agua, eliminando la suciedad de forma eficaz sin acumular residuos, agua o cabellos. Al terminar, solo debes desechar el cabezal y colocar uno nuevo.

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Limpieza profunda en cada uso.

El diseño del cabezal permite una limpieza de 360°, llegando a bordes, curvas y rincones donde los cepillos tradicionales no alcanzan. Además, limpia sin dañar la superficie del inodoro y deja una agradable sensación de frescura.

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Más práctico y más limpio.

Su soporte cuenta con una tapa de apertura automática que evita el contacto directo con el compartimento de los cabezales. El mango ergonómico ofrece un agarre cómodo y el soporte puede instalarse en la pared o colocarse sobre el piso para adaptarse a cualquier baño.

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